Open Finance Colombia 2026: la ruta obligatoria hacia la inclusión financiera
Colombia activó en 2026 el cambio regulatorio más ambicioso de su sistema financiero en una década. El Decreto 0368 convirtió el Open Finance Colombia en una obligación para todas las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera, ya no es una opción adoptada por unos pocos bancos innovadores.
En paralelo, Bre-B ya mueve millones de transacciones diarias y demuestra que los pagos inmediatos pueden cambiar hábitos de pago muy arraigados. Datos compartidos y pagos inmediatos son dos pilares distintos de la inclusión financiera, y ambos empiezan a encajar, aunque los datos oficiales muestran brechas que merecen un análisis más detallado.
Este artículo repasa qué exige el decreto, qué cifras respaldan (y cuestionan) el discurso de la inclusión, cómo se posiciona Colombia frente a Brasil, México y Chile, y qué deben resolver los equipos de cumplimiento antes de que venzan los plazos.
Qué es el Open Finance Colombia y por qué ahora es obligatorio
El 7 de abril de 2026, el presidente Gustavo Petro firmó el Decreto 0368, que convierte el sistema de finanzas abiertas en una obligación para todas las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia. La lista incluye bancos, corporaciones financieras, compañías de financiamiento, cooperativas financieras, SEDPE, fiduciarias, comisionistas de bolsa, administradoras de fondos de pensión y cesantía, gestoras de inversión, plataformas de financiación colaborativa y aseguradoras.
El decreto fija un principio clave: los datos pertenecen al usuario, no a la entidad que los custodia. Por eso establece un mecanismo de doble consentimiento. Primero el cliente autoriza compartir su información. Después, la entidad receptora debe confirmar esa autorización antes de acceder a los datos.
«Las finanzas abiertas obligatorias impulsarán el desarrollo del sistema y la inclusión financiera en el país.»
Superintendencia Financiera de Colombia, comunicado oficial sobre el Decreto 0368.
La Superintendencia explica el alcance completo del cambio en su comunicado oficial.
Cronograma de implementación del Decreto 0368
| Hito | Plazo | Responsable |
| Publicación de estándares técnicos | Hasta 6 meses desde el decreto | Superintendencia Financiera |
| Puesta en marcha del directorio de participantes | Hasta 12 meses desde el decreto | Superintendencia Financiera |
| Habilitación del acceso a datos | Hasta 12 meses adicionales tras los estándares | Entidades vigiladas |
| Doble consentimiento operativo en todos los flujos | Antes de habilitar el acceso | Entidades vigiladas |
Fuente: Decreto 0368 de 2026 y comunicado de la Superintendencia Financiera de Colombia.
Para los equipos legales y de cumplimiento, Facephi reúne el detalle normativo completo, con las entidades obligadas, los plazos y las implicaciones del decreto, en su análisis de cumplimiento regulatorio en Colombia.
El cambio tiene antecedentes claros. Desde 2022, Colombia ya contaba con un esquema voluntario de finanzas abiertas, adoptado por un grupo limitado de bancos y fintech. El Decreto 0368 da el paso que faltaba: convertir esa adhesión voluntaria en una obligación para todo el sistema vigilado, con plazos y estándares definidos por el regulador en lugar de acuerdos privados entre entidades.
Bre-B y los pagos inmediatos: la pieza que ya funciona en la economía actual
Mientras el Open Finance ordena el intercambio de datos, los pagos inmediatos resuelven el otro lado del problema: mover el dinero sin fricción. Bre-B, el sistema de pagos inmediatos interoperables del Banco de la República, empezó a operar en julio de 2025 y alcanzó operación plena en octubre del mismo año.
El sistema permite transferir dinero en segundos, a cualquier hora y entre cuentas de distintas entidades, mediante llaves que identifican una cuenta de ahorros, una cuenta corriente o un depósito de bajo monto. Esa interoperabilidad responde a un dato que explica buena parte del rezago financiero del país: más del 70% de las transacciones en Colombia todavía se hacen en efectivo.
Bre-B en cifras (mayo de 2026)
| Indicador | Dato |
| Llaves registradas | Más de 105 millones |
| Usuarios vinculados | 34,9 millones |
| Operaciones diarias | Hasta 5 millones (frente a 1,5 millones al lanzamiento) |
| Pico de monto transaccionado en un día | Cerca de $1,2 billones de pesos |
| Costo para el usuario (primeros 3 años) | $0 |
Fuente: indicadores oficiales de Bre-B, Banco de la República.
El impacto no se limita a las personas. Pequeños comercios que hoy dependen del efectivo ganan una vía de cobro digital sin las comisiones que suelen frenar su adopción. Esa formalización del comercio minorista es, junto con el acceso a crédito, uno de los efectos que el Banco de la República espera medir en los próximos años.
Inclusión financiera en Colombia: lo que dicen los datos (y lo que no muestran)
El Open Finance y Bre-B comparten una meta declarada por el propio Gobierno: la inclusión financiera y crediticia de la población que históricamente quedó fuera del sistema. La cifra que más se repite suena a un problema resuelto: el 96,3% de los adultos colombianos tenía al menos un producto de depósito o crédito al cierre de 2024, frente al 94,6% de 2023.
Esa cifra mide acceso formal, no uso actual. El mismo reporte muestra que el acceso en zonas rurales llega a 65,6%, frente a una cobertura prácticamente universal en zonas urbanas. La brecha se amplía al mirar el uso efectivo de los productos: 53,4% en zonas rurales frente a 89,3% en zonas urbanas. También persiste una brecha de género de 6,9 puntos en acceso y 4,4 puntos en uso.
Inclusión financiera en Colombia: la brecha detrás del titular
| Indicador | Zona urbana | Zona rural |
| Acceso (al menos un producto) | Prácticamente universal | 65,6% |
| Uso efectivo del producto | 89,3% | 53,4% |
Fuente: Reporte de Inclusión Financiera 2024, Superintendencia Financiera de Colombia y Banca de las Oportunidades.
La conclusión práctica es que tener una cuenta no equivale a estar incluido. Una cuenta abierta y nunca usada no genera historial crediticio ni acceso a crédito formal. Ese es exactamente el problema que el Open Finance, al habilitar nuevos modelos de scoring basados en datos compartidos y no solo en el historial bancario tradicional, busca atacar.
Colombia frente a la región: cómo se compara con Brasil, México y Chile
Colombia es hoy el tercer ecosistema fintech de América Latina, con más de 380 startups activas y un crecimiento anual cercano al 18%. El país avanza, pero todavía no lidera la región en profundidad regulatoria de open finance.
Open finance y pagos inmediatos: Colombia frente a sus pares regionales
| País | Marco de datos abiertos | Pagos inmediatos | Estado 2026 |
| Brasil | Open Finance del Banco Central, vigente desde 2021 | Pix, en operación desde 2020 | Consolidado, referencia regional |
| México | Ley Fintech (2018), open finance aún parcial | CoDi, adopción limitada | En revisión, sin obligatoriedad total |
| Chile | Ley Fintec (2023), implementación gradual | Pagos instantáneos en desarrollo | En transición |
| Colombia | Decreto 0368 (2026), open finance obligatorio | Bre-B, operación plena desde octubre 2025 | Recién obligatorio, plazos en curso |
Elaboración propia a partir de los marcos regulatorios públicos de cada país.
La diferencia frente a Brasil responde más a una madurez en el modelo que a enfoque regulatorio. Brasil lleva más de cuatro años de open finance operativo y Colombia apenas empieza la cuenta regresiva de los plazos del decreto. El análisis completo de esa comparación regional está en el observatorio de Facephi sobre la agenda fintech colombiana.
Pains de cumplimiento: lo que deben resolver bancos y fintech antes de los plazos
El doble consentimiento que exige el Decreto 0368 solo funciona si la identidad de quien autoriza está verificada de forma confiable. Una autorización firmada por un impostor no protege a nadie, y multiplica el riesgo que el propio decreto busca controlar.
Pains de cumplimiento frente al Open Finance obligatorio
| Pain | Por qué importa | Qué exige el regulador |
| Verificar que el cliente es quien dice ser en cada consentimiento | Una identidad falsa invalida todo el mecanismo de doble consentimiento | Verificación de identidad confiable, no solo una contraseña |
| Conectar sistemas legados con APIs estandarizadas | La interoperabilidad técnica entre entidades distintas es obligatoria | Cumplir el cronograma de estándares en menos de 12 meses tras su publicación |
| Gestionar el consentimiento de forma auditable | Cada autorización debe poder demostrarse ante el regulador | Trazabilidad completa, no solo un clic de aceptación |
| Contener el riesgo de fraude en un ecosistema más abierto | Más datos compartidos entre más actores amplía la superficie de ataque | Seguridad reforzada en el primer intercambio de datos de cada cliente |
Aquí entra la verificación de identidad digital como pieza de cumplimiento, no solo de experiencia de usuario. Tecnologías de biometría y detección de vida, como las que desarrolla Facephi, permiten confirmar en segundos que la persona que autoriza el intercambio de datos es quien dice ser, sin fricción adicional para el cliente.
Los equipos de cumplimiento que ya revisan sus flujos de onboarding y consentimiento antes de que venzan los plazos regulatorios pueden encontrar un punto de partida en la solución de onboarding digital de Facephi.
Postergar esta revisión tiene un costo doble. El regulatorio: llegar tarde a un plazo fijado por decreto expone a la entidad a observaciones de la Superintendencia. Y el reputacional: un fallo de seguridad en el primer intercambio de datos de un cliente puede dañar la confianza en todo el sistema de Open Finance, justo cuando esa confianza es el activo que el regulador más necesita proteger.